La adolescencia es una etapa de la vida en la que se producen muchos cambios. Para muchos padres y madres, es una etapa, además, en la que comienzan a surgir preocupaciones sobre las posibles relaciones de pareja y sexuales de sus hijos e hijas.Muchas madres y padres desean hablar de sexualidad con sus hijos adolescentes, pero se preguntan ¿cómo hablar con ellos? ¿cómo sacar el tema? ¿necesitarán, realmente, que sus padres hablen con ellos sobre esta cuestión?
La educación sexual es necesaria en todas las etapas de la vida, desde el nacimiento, y, por supuesto, también en la adolescencia. Es una labor que compete a la familia, y tambien a la Iglesia. Es importante dedicar tiempo para que el niño comprenda lo que dice la Biblia sobre estas cuestiones. Y la importancia de guardar la virginidad hasta el matrimonio.
¿Qué características tiene la sexualidad adolescente?
Los cambios físicos juegan un papel fundamental en esta etapa: la pubertad se caracteriza porque aparecen cambios corporales (físicos y fisiológicos) importantes en chicos y en chicas. Estos cambios requieren además adaptaciones psicológicas que se derivan de la nueva consideración social que adquiere la persona (de 'niños/as' a 'adultos/as'), además de la necesidad de adaptarse e integrar esta nueva imagen, este nuevo cuerpo y lo que la sociedad ahora espera de ellos/as.
Estos cambios corporales son además en ocasiones fuente de inquietud, ya que el/la adolescente ha de formarse una nueva imagen de su cuerpo. Muchas veces los y las jóvenes (sobre todo estas últimas para quienes existe mucha más presión en cuanto a su aspecto físico) se comparan con modelos impuestos socialmente como bellos y bellas, y se perciben como poco atractivos/as. La asociación que a nivel social se establece entre atractivo físico (con unos cánones dependientes de las modas) y éxito en la vida, hace pensar a muchos adolescentes que carecen de atractivo, y que ello implica una vida plagada de fracasos.
Una de las preocupaciones fundamentales de la persona adolescente tiene que ver con su identidad. Las preguntas que se hace a sí mismo o a sí misma con respecto a quién es, quién debería ser, y su papel en el mundo, causan en ocasiones diversos momentos de ensimismamiento. A nivel social, la desvinculación de la vida familiar se hace más notoria en este periodo, conforme la importancia del grupo de iguales aumenta.
El adolescente avanza hacia la autonomía, buscando mayor independencia en todas las áreas de su vida. Las relaciones con los padres pueden volverse complicadas, especialmente si los progenitores no aceptan que en esta etapa, de manera inevitable, sus hijos/as se van a separar en cierta medida de ellos/as.
Comienza el interés por el otro sexo. El deseo se proyecta hacia otras personas.
Para mayor infomacion puede escribir a:
kemuelmdp@gmail.com
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